Kwaidan es una pieza indispensable para cualquier entusiasta de la cultura asiática. Publicado en 1904, es el libro más célebre de Lafcadio Hearn, uno de los mayores orientalistas de la historia. Fascinado por el folclore nipón, Hearn se adentró en el Japón profundo en busca de fábulas y leyendas desconocidas hasta ese momento en Occidente. La mayoría de los relatos que conforman Kwaidan fueron transmitidos de generación en generación en pueblos rurales, le fueron contados por su esposa, Setsuko Koizumi, o los descubrió en manuscritos perdidos en templos budistas y sintoístas.
El universo de Kwaidan es el del Japón clásico, poblado de seres sobrenaturales, monjes, samuráis y fantasmas. A través de su mirada extranjera, siempre respetuosa de la cultura local, Hearn nos guía hacia las raíces de la cultura japonesa, donde el honor y la espiritualidad son inseparables de la vida, y en donde el más allá, la reencarnación y el karma siempre están al acecho.
Al día de hoy, Kwaidan se estudia tanto en Japón como en el resto del mundo, y se le considera una obra maestra del relato fantástico. Su autor, conocido como Yakumo Koizumi en Japón, fue uno de los primeros en divulgar la cultura japonesa al resto del mundo.
Kwaidan - Lafcadio Hearn
Lafcadio Hearn (Léucade, 1850 - Tokio, 1904) es considerado por los japoneses como «el occidental que mejor les ha comprendido», y su labor le valió no solo su nombre nipón, Yakumo Koizumi, sino un lugar privilegiado en la literatura clásica del país del sol naciente.
De madre griega y padre irlandés, Hearn vivió una infancia solitaria. Abandonado por sus padres, a los seis años tuvo que mudarse a Gales para vivir con una tía abuela obsesionada con volverlo sacerdote, y bajo cuya tutela sufrió un accidente en el que perdió un ojo, razón por la cual siempre aparece retratado de lado o con los ojos cerrados. Su espíritu libre lo llevó a estudiar en Inglaterra, Irlanda y Francia, así como a perder la fe. Después de ello se mudó a Estados Unidos, donde trabajó en restaurantes y como periodista, y donde asimismo comenzaría su carrera como escritor.
Finalmente, en 1890, mientras se encontraba en Japón escribiendo un artículo para una revista, renunció a su trabajo y decidió establecerse ahí para nunca más abandonar el país. Así comenzó su labor de recopilador de cuentos rurales y fábulas japonesas, y la escritura de ensayos en los que busca captar la esencia de Japón. Con ello, se transformó en uno de los primeros y más célebres orientalistas de la historia, y sus antologías se estudian tanto en Japón como en el resto del mundo.
Tapa blanda
12,5 × 18 cm
210 páginas
Edición en español
Isbn: 9789569673382

